Bienes de equipo y maquinaria
Series cortas, alto valor unitario y utillaje que amortiza sobre pocas unidades. El proyecto se decide en el escandallo y en la elección entre fabricación propia y subcontratación.
Las cuatro fases se aplican igual en todos los proyectos, pero el esfuerzo no se reparte igual. Antes de empezar acordamos dónde está el riesgo real de su desarrollo, y ahí es donde se concentra el trabajo.
En un bien de equipo, la libertad de operación suele estar despejada y el proyecto se juega en el coste: series cortas, alto contenido de mano de obra y una amortización de utillaje que se reparte entre pocas unidades. La fase 03 se lleva la mitad del esfuerzo.
En producto de consumo ocurre lo contrario: el coste unitario es predecible y lo incierto es la demanda y el hueco de mercado. Ahí pesan la fase 01, porque el campo está saturado de registros, y la fase 02, porque sin datos de rotación no hay dimensionamiento posible.
Y en cualquier producto sujeto a norma, la fase 04 deja de ser ejecución y se convierte en el cuello de botella: el calendario lo marca el ensayo, no la línea.
La lista siguiente refleja el tipo de proyecto para el que esta metodología está pensada. Si su sector no aparece, la pregunta útil no es si lo conocemos, sino si su proyecto se juega en alguna de las cuatro fases.
Series cortas, alto valor unitario y utillaje que amortiza sobre pocas unidades. El proyecto se decide en el escandallo y en la elección entre fabricación propia y subcontratación.
Campo densamente registrado, en el que la libertad de operación es el primer filtro, y coste unitario muy sensible al material, a la merma y al formato de la línea.
La demanda manda. Rotación, canal y estacionalidad determinan la capacidad, y la prueba piloto en punto de venta es el dato que sostiene todo lo demás.
Producto que vende a otro fabricante, con homologación de cliente y requisitos de trazabilidad que condicionan el proceso desde el diseño.
Ciclos de compra largos y decisión técnica repartida entre varias personas. La fase 02 se centra en entender quién decide y con qué criterio.
Cuando la certificación es condición de venta, el calendario de ensayos manda sobre el de producción y se planifica desde la fase 01.
Nota: Esta relación describe la tipología de proyecto para la que el método está diseñado. Los sectores en los que Honeycomb ha ejecutado encargos concretos se detallan en reunión, bajo acuerdo de confidencialidad.
No trabajamos software ni servicios. Trabajamos cosas que hay que fabricar, en las que existe un utillaje que encargar, un coste unitario que calcular y una capacidad que dimensionar. Si su proyecto tiene esas tres cosas, la metodología aplica con independencia del sector.
Una conversación de treinta minutos basta para saber en qué fase entra su desarrollo y qué haría falta para cerrarla. Firmamos el acuerdo de confidencialidad antes de que nos describa nada.