Propiedad industrial · Ingeniería de producto · Industrialización

De la idea a la línea de producción.

Acompañamos a fabricantes, ingenierías y equipos de I+D en las cuatro decisiones que determinan si un producto llega al mercado: si es libre de explotar, si existe demanda que lo sostenga, cuánto cuesta fabricarlo a volumen y cómo se escala sin romper la operación. Un equipo con más de 40 años de experiencia desarrollando productos y sistemas industriales, desde Barcelona.

El punto de partida

La mayoría de los proyectos no fracasan en el taller. Fracasan antes.

Fracasan cuando se invierte en utillaje sobre una solución que ya estaba patentada. Cuando se dimensiona una planta para una demanda que nadie llegó a medir. Cuando el coste unitario real aparece con la primera serie y ya no queda margen para rediseñar. Y cuando el producto funciona tan bien que la capacidad instalada no da abasto y el crecimiento se convierte en un problema de tesorería.

Los cuatro son errores de secuencia, no de ingeniería. Por eso trabajamos en fases cerradas y en este orden: primero la libertad de operación, después la demanda, después la cuenta de explotación y solo entonces el escalado. Cada fase termina en un entregable y en una decisión explícita de seguir, rediseñar o parar. Parar a tiempo también es un resultado.

Qué recibe

Documentos con los que se puede decidir.

Ninguna fase termina en una presentación. Termina en un documento que su comité puede leer, contrastar y archivar.

Informes técnicos

Mapa de anterioridades, escandallo, cuenta de explotación y plan de industrialización, con las fuentes y los supuestos a la vista.

Datos de campo

Mediciones de demanda y resultados de prueba piloto, no estimaciones hechas desde el despacho.

Acta de decisión

Al cierre de cada fase, una recomendación escrita: continuar, rediseñar o detener, con el argumento que la sostiene.

Trazabilidad

Todo entregable queda documentado y fechado, de modo que la decisión sea auditable meses después.

Modelo de encargo

Se contrata por fases, no por horas abiertas.

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Coste por servicio
Estructura por fase, ajustada a los recursos que el proyecto exige. Un desarrollo de una sola referencia y una familia de producto completa no cuestan lo mismo y no deben facturarse igual.
Equipos independientes
Cada proyecto se asigna a un equipo propio, que complementa al suyo en lugar de sustituirlo. No compartimos equipo entre proyectos de un mismo sector.
Sin tiempo perdido
Antes de presupuestar hacemos un análisis preliminar. Si de ahí sale que el proyecto no debería seguir, se lo decimos entonces y no hay encargo.
Sectores

El método es el mismo. El peso de cada fase, no.

En bienes de equipo la fase crítica es el coste; en producto de consumo, la demanda; en componentes con requisitos normativos, la homologación. Antes de empezar acordamos dónde está el riesgo de su proyecto y ahí es donde se concentra el trabajo.

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Proyectos

Trabajamos bajo acuerdo de confidencialidad.

Los encargos están cubiertos por un NDA firmado en la primera reunión, así que no publicamos nombres ni cifras de cliente. El detalle de proyectos comparables al suyo se comparte en reunión, bajo acuerdo.

Cómo planteamos un encargo
Primera consulta y NDA sin coste

Cuéntenos en qué punto está el proyecto.

Una conversación de treinta minutos basta para saber en qué fase entra su desarrollo y qué haría falta para cerrarla. Firmamos el acuerdo de confidencialidad antes de que nos describa nada.